¿Por qué Estados Unidos está molesto con la ley de electricidad de México?

El Congreso de México está listo para votar la reforma constitucional promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador, que anulará la mayoría de las aperturas del mercado de electricidad impulsadas por su predecesor. No está claro si López Obrador tiene los votos para aprobar la reforma. Pero Estados Unidos y otros países han expresado su preocupación de que la medida pueda perjudicar a los inversores extranjeros y violar los acuerdos comerciales.

¿Por qué México invitó a empresas extranjeras?

Antes de la reforma energética de 2013, México enfrentaba una serie de problemas: altas tarifas eléctricas, baja capacidad de producción y centrales eléctricas sucias que con frecuencia quemaban combustible para producir electricidad. Por lo tanto, el gobierno creó gasoductos para importar gas natural estadounidense puro, lo que permitió a las empresas comprar electricidad de generadores independientes y alentó a las empresas privadas y extranjeras a instalar turbinas eólicas limpias o plantas a gas.

¿Por qué el presidente de México quiere revertir la reforma?

México puede haber ofrecido una serie de concesiones a empresas privadas y extranjeras. Tenían prioridad en la fijación de precios y adquisiciones, y no tenían que pagar tarifas a la empresa estatal de servicios públicos, la Comisión Federal de Electricidad, por la distribución de electricidad a través de líneas de transmisión estatales.

La empresa estatal de servicios públicos perdió cuota de mercado e ingresos, pero aún tenía que mantener las pistas de intercambio. Peor aún, algunas plantas gubernamentales quedaron inactivas y comenzaron a producir fuel oil, el producto sucio de las antiguas refinerías de petróleo de México, hasta que no hubo lugar para almacenarlo.

¿Qué debe hacer la reforma actual?

López Operador quiere empresas estatales y no quiere que la Junta Federal de Electricidad quiebre o pierda más participación de mercado. Por ello, propuso garantizar a la comisión al menos un 54% de participación de mercado en el mercado eléctrico, dándose el «46%» a empresas privadas. Se dará prioridad a la comisión, que primero comprará electricidad de sus propias plantas. Será el último en la línea de energía limpia de los generadores privados.

Por ejemplo, aunque la reforma produjo plantas privadas de gas natural un 24% más baratas, se ubica casi en la última línea de los derechos de venta de electricidad en la estructura de energía, más que las plantas gubernamentales a carbón.

¿Cuáles son las objeciones a la propuesta?

Empresas privadas, principalmente de España y Estados Unidos, han invertido miles de millones de dólares en México para construir plantas de energía eólica, solar y a gas bajo los términos de la reforma de 2013. Ahora de repente el gobierno piensa cambiar esas reglas.

Además, las empresas con fábricas, fábricas y tiendas en México tienen que planificar cuánto serán sus costos de energía y energía verde, por lo que a menudo firman contratos de suministro de energía a largo plazo con generadores privados. Estos contratos ahora pueden ser declarados ilegales.

Las leyes mexicanas exigen la libre competencia en el sector eléctrico. Los estados miembros prohíben que el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá, o USMCA, promulgue leyes a favor de los fabricantes nacionales o empresas estatales.

¿Qué es probable que suceda?

Muchas demandas y disputas comerciales. Los críticos dicen que la reforma afectará a los inversionistas y su confianza en México. Es probable que las empresas presenten medidas cautelares judiciales, y el gobierno de los EE. UU. puede presentar una queja de USMCA, lo que eventualmente podría conducir al reembolso de los productos mexicanos.

López Obrador ya promulgó una ley que otorga a la empresa de servicios públicos estatal más libertad para determinar a quién comprar la electricidad, pero se ha visto obstaculizada por los desafíos judiciales. El presidente no puede obtener una mayoría de dos tercios en el Congreso para aprobar las reformas constitucionales que quiere.

Los críticos dicen que las reformas podrían obligar a los minoristas y fabricantes de automóviles estadounidenses que operan en México a comprar electricidad sucia y más costosa.

¿Solo se verá afectada la electricidad?

No. López Obrador también agregó una regla que declara al litio, un componente clave de las baterías de los autos eléctricos y otros dispositivos, un mineral estratégico que solo puede ser extraído por el gobierno. Una empresa china ha invertido en una mina que aún no ha abierto en México. Pese al fracaso de las reformas eléctricas, López Obrador se comprometió a enviar por separado al Congreso otro proyecto de ley sobre el tema del litio.

Lea todas las noticias más recientes, noticias importantes y anuncios en vivo de IPL 2022 aquí.

READ  Temores de un aumento de los casos gubernamentales en España e Italia a medida que la ola del norte se mueve hacia el sur