El Defensor del Pueblo español ‘preocupado’ porque la mayoría de los médicos se niegan a realizar abortos | Registro Católico Nacional

En España, el aborto se considera un derecho no fundamental desde 2010 y está incluido en la lista de los servicios médicos públicos.

El Defensor del Pueblo de España, Ángel Capilondo, dijo que le preocupa que haya lugares en el país donde no se ofrezcan abortos en los centros médicos públicos porque los médicos están ejerciendo su derecho a la objeción de conciencia.

Los comentarios de Capilondo se expresaron en una carta que envió a Mónica García, diputada de izquierdas en la legislatura de la Comunidad de Madrid, que se filtró al diario El País el 12 de julio.

El País, una línea editorial abortista, advierte a Gabilondo, miembro del Partido Socialista Obrero Español y exministro de Educación, «que en la sociedad madrileña no se practican abortos voluntarios (es decir, abortos) en los hospitales públicos».

Capilondo dice que la situación «debe ser objeto de evaluación y análisis».

Capilondo reconoce en su carta que la objeción de conciencia es un derecho individual, pero considera que su ejercicio no puede impedir que una mujer aborte en los establecimientos públicos.

El presidente del Colegio de Médicos de Madrid, Manuel Martínez-Sellés, dijo tras revisar el artículo de El País que los profesionales sanitarios estaban «sorprendidos» por las intenciones del Defensor del Pueblo.

En un comunicado a la agencia de noticias hermana en español de CNA, ACI Prenza, los médicos en la capital española dijeron que estaban «sorprendidos de cómo algunos hospitales públicos quieren obligar a los abortos».

«En muchos hospitales públicos de la Comunidad de Madrid, la razón por la que no se practican abortos es porque todos sus ginecólogos han declarado unánimemente que son contra la conciencia», dijo.

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Martínez-Selles criticó «la intención de forzar abortos en estos hospitales si todos los obstetras se han declarado objetores de conciencia».

Según él, «la única forma de hacerlo es obligar a estos profesionales a ir en contra de su derecho a la objeción de conciencia o contratar específicamente a ginecólogos no objetores, lo que es una discriminación ilegal contra los ginecólogos objetores».

La carta del Defensor del Pueblo se basa en un caso de 2020 de una mujer que acudió a un hospital público de Madrid, abortó por una situación médica complicada y fue remitida a un centro privado a criterio de los médicos.

Martínez-Sellés aclaró que el caso fue «investigado por la Comisión de Ética del Colegio, y no se consideró perjudicial o improcedente la actuación de los ginecólogos que sujetaron a la paciente y tomaron decisiones relacionadas con el caso». Una perspectiva ética».

¿Un derecho constitucional?

La Asociación Nacional para la Protección del Derecho a la Objeción de Conciencia de los Trabajadores Biomédicos (ANDOC) subrayó en un comunicado a ACI Brenza que la función constitucional del Defensor del Pueblo es «proteger los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos mediante la supervisión de la actividad de los administraciones».

El aborto “no es un derecho fundamental; No aparece en nuestra Carta Magna ni en ninguna declaración de derechos universalmente reconocida, mientras que el derecho contra la conciencia está incluido en la Constitución Española, “estrechamente relacionado con la libertad de conciencia y de opinión reconocida en el artículo 16. servir y proteger».

«Creemos que, en general, el defensor del pueblo estará dispuesto a escuchar a los manifestantes, a los profesionales de la salud y a muchas mujeres.

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«Nos gustaría pensar que no está actuando a instancias de (otro) partido, lo que es completamente contrario a la alta responsabilidad de su cargo», dijo la asociación.

aborto en españa

El caso es que en España el aborto está considerado un derecho (no fundamental) desde 2010 y está incluido en la lista de los servicios médicos públicos.

Sin embargo, desde que se aprobó la primera ley del aborto en 1985, la mayoría de los abortos, no solo en Madrid sino a nivel nacional, son realizados por la industria del aborto privado. Solo entre 2011 y 2020, del 84,5% al ​​96,6% de los abortos de cada año se realizaron en establecimientos privados, la mayoría en centros ambulatorios, según datos del Ministerio de Salud.

Este número se debe a que la mayoría de los profesionales de la salud ejercen su derecho a la objeción de conciencia para quitarle la vida a un ser humano por nacer.