Expansión ilimitada (casi)

En áreas urbanas y periurbanas

La población sigue dispersa. Las ciudades y sus alrededores son áreas de expansión favorecidas por los mosquitos tigre, cuyas hembras nada gustan como las pequeñas superficies de agua estancada donde depositan sus huevos. En maceteros, en juegos al aire libre o en cualquier rincón siempre que esté húmedo.

La dinámica del progreso le debe mucho a su mejor asistente, hombre. El insecto saltó de un continente a otro como un avión sigiloso en el increíble ballet para transportar personas y mercancías. Se ha beneficiado particularmente de la exportación de neumáticos usados. Su ascenso al poder se remonta a la década de 1980, que coincidió con la explosión del comercio”, recuerda Thierry Baldet.

La hembra fecundada pone trescientos huevos cada tres días.

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Continúa extendiéndose en Francia a través de las principales carreteras. Paradas en áreas urbanas y suburbanas de Marsella, Lyon, Toulouse, Burdeos y París. Ya no lo quitaremos. Está subordinado a los humanos allí, pero no debes pensar que no es adecuado para las zonas rurales. En la región de su origen, se encuentra más bien fuera de las ciudades. Esto es tan cierto hoy en Brasil como en Reunión. Puede competir con especies autóctonas en los bosques y campos europeos, pero no se descarta que se propague allí”, prosigue el investigador.

Prohibido en la tierra de hielo

El destino de Francia no está solo. Se encuentra en regiones tropicales y templadas de Asia, América, África y Europa, en más de 150 países o regiones. En Europa se ha reportado en más de veinte países”, así se recordó en la presentación de la Conferencia Internacional sobre Plagas celebrada a mediados de mayo en Montpellier y que reunió a más de 120 investigadores y actores de la salud pública.

«Su plasticidad es notable. En Europa, puede entrar en hibernación (vida en cámara lenta, nota del editor) en invierno. Lo encontramos en la frontera canadiense y llegará a Escandinavia. Su límite es cero», define Thierry Baldet. En resumen, al igual que la rata marrón hace muchos siglos, la propagación del mosquito tigre es una historia de éxito notable, tal vez reforzada por las perturbaciones climáticas.

Al igual que la rata marrón que ocurrió hace muchos siglos, la propagación del mosquito tigre es una gran historia de éxito.

Cuando sabemos que la hembra fecundada pone trescientos huevos cada tres días, podemos cuestionar legítimamente los medios para detener la marea. La búsqueda va bien. El CIRAD y el IRD (1) están trabajando en métodos de control biológico en Reunión. Pasan por la dispersión en la naturaleza de los machos que se han vuelto estériles por irradiación. En el CIRAD probamos el método en una especie relacionada, Aedes aegypti, agregando un biocida a los machos liberados. “Obtuvimos una reducción del 88% en el número de mosquitos de esta especie en las áreas tratadas. Es alentador, pero el tiempo de investigación es largo”, suspira el investigador.

(1) El CIRAD es un organismo público de investigación agrícola y cooperación internacional para el desarrollo sostenible de las regiones tropicales y mediterráneas. El IRD, el Instituto de Investigación para el Desarrollo, es también una institución pública de investigación.

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