La nueva fórmula para establecer la tarifa regulada eleva el precio de la electricidad en enero

El precio de la electricidad en España ha experimentado un aumento en los primeros diez días de enero debido a la aplicación de una nueva fórmula en el Precio Voluntario del Pequeño Consumidor (PVPC). Según esta nueva metodología, que incluye los precios del mercado diario y futuro, el precio medio durante ese periodo ha sido de 139,294 euros/MWh, mientras que con la fórmula anterior hubiera sido de 133,767 euros/MWh.

La diferencia se debe a la disminución de la demanda después de las vacaciones navideñas, ya que el nuevo sistema establece que el precio sube cuando la demanda es baja y baja cuando la demanda es alta. Este cambio tiene como objetivo evitar la volatilidad de los precios que han afectado a los consumidores en los últimos tres años.

El nuevo PVPC se implementó en julio pasado, pero las empresas eléctricas tenían seis meses para contratar energía en los mercados a plazo. Los contratos a plazo permiten a las compañías eléctricas contratar coberturas de riesgo y evitar grandes picos de precios. El Gobierno decidió esperar a que las cotizaciones a plazo se moderaran antes de reformar la tarifa regulada de la electricidad.

La reforma establece un periodo transitorio de tres años para aumentar gradualmente el peso de los precios a plazo en la fórmula del PVPC. Además, solo las compañías consideradas microempresas según la normativa europea tendrán derecho a la tarifa regulada.

La factura de la luz ha experimentado grandes cambios este año debido a las subidas de impuestos. Se prevé que los impuestos tengan un impacto del 13,4% en la factura con los impuestos previstos para fin de año. En enero, por ejemplo, el consumidor tipo pagaría aproximadamente 55,97 euros, mientras que en el segundo semestre del año el precio podría llegar hasta los 63,47 euros, dependiendo de los impuestos vigentes.

READ  El regreso del Estado a Telefónica como señal de privatizaciones (más que) cuestionables - EL PAÍS

Estas reformas buscan dar estabilidad a los precios de la electricidad y proteger a los consumidores frente a las fluctuaciones del mercado. Con el tiempo, se espera que estas medidas contribuyan a un sistema más equilibrado y justo para todos los usuarios de energía.