Transformado en un pájaro robótico, este dron puede aterrizar en cualquier lugar y recoger cosas.

Las patas y garras inspiradas en el halcón peregrino equipan este dron que puede aterrizar en un árbol para mejorar su alcance en vuelo y capturar objetos en vuelo.

Un equipo de ingenieros de la prestigiosa Universidad Americana de Stanford ha creado un embrague robótico que se puede acoplar a drones, convirtiendo a estos últimos en pájaros robóticos capaces de agarrar objetos o sentarse en diferentes superficies.

Estas nuevas capacidades podrían permitir que los robots voladores conserven sus baterías en lugar de tener que quedarse quietos, por ejemplo, durante las búsquedas de sobrevivientes, o ayudar a los biólogos a tomar muestras más fácilmente en el bosque.

«Queremos poder aterrizar en cualquier lugar, por eso es emocionante desde el punto de vista de la ingeniería y la robótica», dijo David Lintink, coautor de un artículo sobre esta innovación publicado el miércoles en Science Robotics.

Como suele ser el caso de la robótica, este proyecto se inspiró en el comportamiento de los animales, en este caso la forma en que las aves aterrizan y se aferran a las ramas, para superar las dificultades técnicas.

Pero imitar a estas aves, cuyos millones de años de evolución les han permitido aferrarse a ramas de diversos tamaños o formas, a veces cubiertas de líquenes o resbaladizas por la lluvia, no es tarea fácil.

patas de halcón peregrino

Con este fin, el equipo de Stanford utilizó cámaras de alta velocidad para estudiar cómo los loros bebés aterrizan en perchas de diferentes tamaños y materiales: madera, espuma, papel de lija y teflón.

Los postes también estaban equipados con sensores que registraban la fuerza con la que las aves descendían y despegaban nuevamente. Los científicos descubrieron que, si bien el movimiento de aterrizaje era el mismo en cada posición, los loros usaban sus patas para adaptarse a las diferencias que encontraban.

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Más específicamente, las aves envuelven sus garras alrededor de sus perchas; de lo contrario, usan almohadillas suaves y dobladas para garantizar una buena adhesión.

Para poder soportar un pequeño dron con cuatro hélices, los científicos diseñaron pinzas basadas en el modelo de las patas del halcón peregrino. La estructura, realizada con una impresora 3D, incluye motores y sedal como músculos y tendones.

Se necesitan 20 milisegundos para conectar el mecanismo, luego el acelerómetro le dice al robot que el aterrizaje está completo. Finalmente, el algoritmo permite que el pájaro mecánico mantenga su equilibrio en la rama. El robot fue capaz de agarrar objetos que le arrojaban, como pelotas de tenis, y aterrizar en condiciones reales en los bosques del noroeste de Estados Unidos.