El independentismo pierde fuerza a pesar de la presión por la amnistía

El independentismo pierde fuerza a pesar de la presión por la amnistía

La Diada de la Investidura ha sido la más residual de la última década, con una asistencia a las manifestaciones que ha sido la más baja desde el inicio del «procés» en 2012. La protesta organizada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) en la plaza de España de Barcelona contó con tan solo 115,000 personas, 35,000 menos que el año anterior. Esto convierte la manifestación de este año en la peor de la historia, excluyendo el efecto de la pandemia.

En comparación, en 2019, antes de la pandemia, la protesta de la ANC contó con 600,000 manifestantes. En los momentos álgidos del «procés» en 2014, se llegaron a reunir 1.6 millones de personas.

La desmovilización marcó la Diada más política de los últimos años, con los partidos Junts y ERC presionando al PSOE de Pedro Sánchez con la amnistía y el referéndum. A pesar de la cifra proporcionada por las entidades organizadoras, la manifestación no tuvo el mismo impacto que en años anteriores. Los jóvenes brillaron por su ausencia y las principales calles de Barcelona no estuvieron colapsadas.

La movilización independentista estuvo formada por cuatro columnas distintas que convergieron en la plaza de España, rebautizada como «plaza del 1-O». En la manifestación también se expresaron críticas al Gobierno de la Generalitat y demandas para levantar la suspensión de la declaración unilateral de independencia de 2017.

Las diferencias estratégicas entre los partidos independentistas volvieron a ponerse de manifiesto, desde los llamamientos a negociar amnistía y autodeterminación hasta los recelos de la ANC y la CUP ante cualquier trato con el Estado. La presidenta de la ANC, Dolors Feliu, reclamó a Junts y ERC que solo negocien con el Estado la independencia de Cataluña.

READ  Vinoturismorioja: Nicolás Redondo replica que la amnistía divide a España y califica a Sánchez como un líder a - Onda Cero

La jornada se cerró con los actos institucionales de la Diada en Montjuïc, con la presencia de la presidenta del Congreso, Francina Armengol.