‘Grifo’ de dopamina en el cerebro para tratar la enfermedad de Parkinson

Aspen, Parkinson. En asociación con el Centro para el Hospital Universitario (CHU) en Lille, InBrain Pharma, una startup de biotecnología, ha desarrollado un método revolucionario para tratar la enfermedad de Parkinson. Se trata de administrar dopamina, por primera vez en el mundo, directamente en el cerebro de los pacientes. Los primeros ensayos clínicos mostraron resultados asombrosos.

Aunque la enfermedad de Parkinson es menos común que la enfermedad de Alzheimer, todavía afecta a por lo menos 200.000 personas cada año en Francia. Sin querer ser preocupante, llamar a la enfermedad de Parkinson una «enfermedad de viejos» es un error porque puede ocurrir a partir de los 35 años, según el Dr. Matteo Fisichella, director de InBrain Pharma. En pocas palabras, esta enfermedad ataca las neuronas que producen dopamina, lo que provoca muchos síntomas: lentitud, rigidez, dolor o incluso temblores.

Tiene un efecto muy significativo sobre los síntomas.

«Durante los primeros cinco a 10 años de la enfermedad, la terapia oral suele ser suficiente. Después de eso, esto causa complicaciones en el 50 al 80 % de los pacientes que constantemente pasan de una sobredosis a una infradosis», explica el profesor David DeVos, neurólogo de la Universidad de Lille. Hospital y especialista en enfermedad de Parkinson. La idea que implementó en colaboración con InBrain Pharma es llevar la dopamina directamente al cerebro. «Se implanta una bomba eléctrica que contiene la droga en el abdomen y envía dopamina al cerebro a través de un catéter», explica el Dr. Fisichella.

Se incluyeron cuatro pacientes en el primer ensayo clínico, que incluirá una veintena de pacientes. Por lo general, no nos comunicamos tan rápido, pero el efecto sobre los síntomas de la enfermedad es muy importante. A una dosis terapéutica de 200 mg/24 horas, los pacientes logran un control óptimo de los síntomas durante el 80 % de su día», afirma entusiasmado el Prof. Devos. Además, la implantación de este dispositivo es menos invasiva que la estimulación cerebral profunda y más cómoda que la terapia con bomba externa. .

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Costo compensado por una mayor independencia

Es cierto que este tratamiento no retrasa la progresión de la enfermedad. Sin embargo, permite a los pacientes ganar calidad de vida e independencia. En este último punto, se puede dar un salto mortal económico respecto al tratamiento oral: “El coste del implante, hasta 20.000 euros, se compensará rápidamente con el cese de la asistencia para la independencia que no será más necesaria”, apunta el científico .

El ensayo en curso durará hasta 2024. InBrain Pharma lanzará entonces un ensayo de fase 3 en unos 100 pacientes en Europa. Para ello, la startup debería poder recaudar unos 16 millones de euros, dado que el precio de una bomba es de 7.000 euros. «La investigación es más cara que la Fórmula 1», dice el profesor DeVos. Para la implementación comercial, InBrain Pharma cuenta con una fecha límite alrededor de 2028. Además, la startup está considerando usar su sistema para administrar otros medicamentos en el cerebro para tratar ciertas enfermedades neurodegenerativas. ¿Esperanza para las personas con la enfermedad de Alzheimer?