Pruebas de ‘comodidad’ de Covid-19 canceladas el 15 de octubre, confirma Castex.

El anuncio no hizo mucho ruido en ese momento, ensombrecido por el choque del carril de alcantarillado. Pero ya se implementará el 15 de octubre: Jean Castex en Les Échos confirmó el domingo el fin de las pruebas de detección gratuitas “cómodas” para Covid-19.

Una medida para recortar gastos y fomentar la vacunación, ya mencionada por Emmanuel Macron el 12 de julio. “Ya no es legítimo pagar cantidades exorbitantes de pruebas de comodidad a expensas de los contribuyentes”, dijo el primer ministro. Por lo tanto, todas las personas no vacunadas que deseen beneficiarse del permiso de salud deberán pagar las pruebas de detección de Covid-19.

Los menores no solo tendrán que sacar la billetera. En este grupo de edad, la incidencia es mayor que en el resto de la población. Tachar la lista puede interrumpir las pruebas que se realizaron. A continuación, los problemas se pueden difundir de forma silenciosa. Los menores suelen ser asintomáticos.

Menores exentos

La detección continua de los jóvenes es una prioridad para el gobierno. La clave es evitar un nuevo repunte de la pandemia, según el Consejo Científico. En un dictamen del 13 de septiembre, estos expertos vieron otra ventaja de esta exención: “El fin del cribado gratuito corre el riesgo de ralentizar su acceso (nota a las actividades), especialmente en los grupos socialmente desfavorecidos”, podemos leer en Aviso de fecha 13 de septiembre 2021.

Jan Castex tranquiliza: “Continuará el reembolso de los exámenes por razones médicas, ya sea de venta libre para las personas que ya han sido vacunadas o con receta para otras personas”. Concretamente, si tienes fiebre o síntomas similares a Covid-19, tu prueba siempre será gratuita.

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Durante su discurso sobre la tarjeta sanitaria ampliada del 12 de julio, Emmanuel Macron ya anunció que las pruebas de “descanso” vencerán en el otoño.

Esta medida debería fomentar la vacunación, asegura el gobierno. Alrededor del 13,2% de los franceses elegibles prefieren evitar las inyecciones mediante chequeos regulares. Otra ventaja de cancelar: reducir el costo del examen. Son 2.200 millones de euros en 2020. Para este año están previstos 4.900 millones de euros.